Troquelado

Aunque nadie me dé la razón, yo sigo creyendo que donde empiezan las rutas hay grandes tijeras blancas dibujadas. Junto a estas tijeras hay instrucciones para realizar la apertura. Cuando me atreva cortaré a la mitad un par de rutas. Mientras tanto se pueden reducir distancias usando teléfonos, e-mails y SMSs. Reducir no significa eliminar. Aunque me ha pasado, otras veces, de encontrar una distancia nula y sin embargo sentirme lejos. Pero, si la distancia no fue temporal ni espacial ¿que habrá sido?. Igual espero que no nos pase a nosotros (que no nos pase).

Si uno de los dos fuera luz podríamos vernos en 0,0012341871522331625834296338435572 segundos. Algo así como un parpadéo. Como cuando me duermo al salir y me despierto al llegar. No será algo fácil de mantener. Menos cuando saques un metro y hagas cuentas. Peor aún si te enterás que nos vemos tan poco como 1,190476% del tiempo. Que con suerte serían 17 minutos por día (preferiría 17 minútos por día).

Esperemos esperar en áticos embrujados, ganar en lollipops y crisps. No terminar con sopas de almejas, ni buscando algún lugar libre en la almohada.

Péndulo

Que bueno que dejaste o pretendiste dejar el control a una de las dos personas involucradas en la conversación, que por casualidad no eras vos. Que bueno que mi memoria desista de serme útil y sólo se limite a obligarme a llevar mi celular. Con el control en una mano y el celular en la otra fue inevitable que me apodere de tu e-mail. Quisiera un día formar parte de tu contraseña y que dejes de lado tu DNI (o esa fecha).

Ahora espero que ese cartelito celeste te anuncie. Seguramente yo no lo vea celeste, como mis elefantes rosas no son rosas, ni elefantes. Mientras espero que aparezcas me entretengo contemplando la relatividad del tiempo. Por ejemplo: la duración de un minuto depende del estado de tu conexión. Comienzo a preferir que no te conectes. Es tan linda la expectativa, y de seguro que tu presencia la arruina. Prefiero buscarte un rato en google. Prefiero no conocer tu nick. Prefiero volver otro día trayendo menos cantidad de sinceridad. Es más, creo que si te me conectás ahora me aislo. Puedo destruir esta terminal, puedo ser todo un hacker si logro encontrar el hacha y el loro para mi hombro.

En el medio del mar uno depende de los vientos. Tanta agua y uno podría morir de sed. Que no haya caminos aquí destruye Roma, entonces se podría pensar que el mar es cristiano, pero nunca entendí los sofismas. ¡Maldita sea! ¿Qué hago buscando el hacha en el mar? (mar y hacker no son tan distantes). Mejor llevo mi cuerpo, el mar y toda la historia de la humanidad a otro lado. Creo que esta fue la primera vez que naufrago en dos lugares a la vez. Pagaré estos minutos-punto-com y saldré de aquí, con suerte ya se habrá largado a llover.

Te dejé un regalo en tu casilla de e-mail, mi ausencia. Sé que ahora te parecerá inútil, pero si todo sale bien, un día le darás mucho valor. Que lindo que es caminar bajo la lluvia, sólo que hay que disimular el placer. Hay que poner cara de "no me quedaba otra que salir con esta lluvia" o simular torpeza en el manejo del paraguas, cuando se lo tiene. Casi igual que cuando se sale con auriculares para poder cantar tranquilo mientras se camina. Supongo que todas las personas deben tener trucos así.

Johnny v2.00 (FAQ)

Sus diálogos son volátiles. El control de la conversación está bajo su dominio como está mi atención, poco tiempo. Un diálogo típico es algo así:

- ...En realidad es como una lasagna -Dijo Johnny, simulando tiempo real-. Son varias las cosas que agrupa esta palabra. No es más que una palabra. Como lo dice el islámico que espera el tren y habla un inglés claro y feo en alguna Matrix. Como lo dice, en "El juego" el pibe ese, Antonio... -Refiriéndose a Birabent-

- La escuché y no me la has interrumpido aún. ¿La agrego a la lista?.

- O sea, (dale, agregala) los hombres necesitamos ponerle un nombre a las cosas para poder abstraerlas. Tiene queso, masa, carne, masa y así. Pero en sí, es una lasagna. (La segunda de Morir y Matar) Entonces uno prueba todo junto y decide si vale la pena -No es la primera vez que pone esa cara, todavía no logro decodificarsela-...

- Estás haciendo una biblia de algo tan simple como una comida, y ya me estás dando hambre. Es este tema, ¿no?

Asiente con la cabeza y continúa - En la confusión, no distinguimos cada sabor por separado. Pero sabemos que hay algo que le da ese gustito.

- Como un caldito Knorr...

- Casi, pero no es un sólo gusto. Tienen que ser varios juntos, sin empalagar...

- Si, claro... Que sean varios juntos termina siendo ninguno!

- Bueno, ahí tenés... termina siendo ninguno. Termina y ese es el lado bueno. - Al decir esto puso cara de algo que antes había visto, quiere que le pregunte porqué, creo. Lo haría, excepto por una cosa, es momento de tratar de molestarlo...

- ¿Helado? ¿Y tu lasagna? ¿Y mi caldito?

- No sé, pero me dieron hambre - Se desquitó con Birabent y Calamaro cantando "Contigo" demuestra que el todo no es lo mismo que la suma de las partes. -Un amor civilizado- me dice -conozco gente que creería que es una ironía-

- A mi no me mirés, yo quiero un turno con Doctor Saturno, algo raro en mi plato - Supongo que si no le doy de comer, esta cerveza le dará hambre. No dejamos que "Dr. Saturno" termine por culpa de Johnny y de "Casualidad". La cerveza no nos duró mucho rato más. Cuando despedí a Johnny, nos dimos cuenta que además de llover en el tema de The Beatles, pasando la puerta de entrada también llovía. Luego, supe que en mi cama, el insomnio no me esperaba.

Espejismo

Parece real. Como todos hacen, se trata de medir realidad. Todos coincidimos en que hay que echarle la culpa a otra cosa. Alcohol, noches largas, cualquier cosa. Simplemente habrá que nombrar un culpable-objetivo y todos acordarán. Hay una extraña unión entre realidad y comodidad

Hay ojos que hacen poeta, regularmente. Las culpas ahí no, voto unánime (lo cual crea obvia desconfianza). La estabilidad aburre, la armonía puede ser pendular. Pero ¿Quién/qué causó esta armonía?. "Quién" dice que la causa vive (nació, respira y morirá. Al menos). Negativa unánime renovada. Estas cosas se discuten mientras haya quórum, luego se cajonean y allí quedan olvidadas (por suerte). Acaban de enterarse que se perdió miedo a ojos así. Hubo largos festejos, tristes festejos. Ya no hay mas ojos peligrosos. Estabilidad ¿A donde vas?. Es más fácil encontrar armonía cuando no se es mas (ni menos) que uno. Acuerda la mayoría.

El amor es algo complicado. Claro, pero creía que no podías hacer tu boca mas linda. Mucho coraje tuvo la luz para hacerse ver así. Un viejo despeinado dijo que era relativa, interesante demostración. La mayoría no está de acuerdo. El bloque conservador deshace el quórum. Los manifestantes, en la calle, son reprimidos. La represión se llevará el insomnio. Linda palabra.

Johnny v1.85 (Release 33)

Que escriba lo que quiera o que quiera lo que escriba. La verdad que hay cosas que no le entiendo. Yo sé que inventa, y es muy triste andar preguntando qué fue lo que quiso decir. Según parece, está enamorado de alguien que tal vez no exista, o encaprichado, o loco. No me interesa saber de quien habla, tampoco cual es la verdad y cual no.

Acá estoy leyendo, por ejemplo: "Yo te persigo, me escondo bajo tu cama y soy la sombra que pasa...". Hace unos años, ya no parecía un niño, pero traté de meterme debajo de una cama. Con lo cual sólo encontré pelusas, tierra y la mitad perdida de un par de medias. Dejando esas cosas materiales de lado, debajo de esa cama encontré algo de realidad inesperada, desagradable. Toda la seguridad que de niño me proporcionaba ese lugar, se había ido. Sé que es raro hablar de encontrar ausencia, porque la "falta" no es algo que se "encuentre", etc. Si mal no recuerdo (NP56: se recuerda mal, o no se recuerda), esa fue la primera vez que vi como se esfumaba la seguridad. El resto es efímero.

Bichito e lú

Días tras días, el sol se apila sobre la ventana. A mi me preocupa que, entre tanta calma, se me olviden cosas importantes, como respirar tal vez. A mi me preocupa que entre tanta calma. De vez en cuando limpio los vidrios para evitar que la pila de soles los astille. De vez en cuando te olvido por motivos similares. Veo el azul y espero tu nariz, poco importa si es de frío realmente, pero Discépolo sí lo hacía.

Hay veces en que, luego de levantarme, el despurgue de la pileta del baño te lleva. Otras veces me durás hasta después del café. De todas maneras siempre me deshago de vos durante el día. El atardecer siempre trata de traerte de vuelta. El sol se va llevándose tu ausencia. Yo lo insulto, siempre lo odié y no es culpa tuya. Prefiero la noche o la lluvia, aunque admito que este sol debe estar. Tanto como debe estar esta distancia, esos cabellos y aquellos pop-up's de páginas web.

Algunas mañanas comienzan cerca de las 14:00. Entonces me doy cuenta que ese día vendrás mas temprano o no te irás. Tal vez me meta al baño y te enrede en alguna canción. Si sos algo agradable algunos días es gracias a ellas. A mi lista de quince melodías melosas y una canción desesperada. Al dudoso azar del random cíclico de mi winamp.

Algunas noches no tendrían que durar tanto. Te entiendo perfectamente si mi aburrimiento te parece hostil, pero no me lo digas a mi. Es él quien me obliga y yo...

Yo te persigo, me escondo bajo tu cama y soy la sombra que pasa a tus espaldas mientras enfrentás al espejo. A veces logro darte un buen escalofrío. Te miro. Sonrío. Corro tus sillas cuando apagás la luz, hago que las maderas crujan. Solo espero que pierdas la cordura, o tal vez el loco sea yo (No es algo en lo que piense).

Te peino mientras dormís. Deberías saber que tu pelo no me gusta, pero tu cabello suena tan artificial que elijo quedarme con tu pelo. Ya te estarás figurando por qué te cuesta encontrar tus pantuflas a la mañana o por qué te despertás de golpe cuando estás soñando con alguien más (sólo si decís su nombre en voz alta). Perdoná que insista, yo creo que es tu shampoo, de ahí que te dure tan poco. Tu crema de enjuague no la tiro porque soy así de incrédulo, que me convencen las publicidades de la palomita. No, la ubicación de las frazadas no es mi culpa, algunos días me canso de taparte. Que no escuches el despertador sí es mi culpa, pero adoro tu desprotección onírica.

A veces me siento a los pies de tu cama para que te lo creas. Luego el sol y mi fuga. Tengo que imaginar tu torpeza para encontrar las pantuflas, pero al menos no veo tu pelo. Huyo de tu ignorancia para volver a mi casa, sin salir de tu otra ignorancia. Apago las luces, me choco un par de sillas, acomodo mis chinelas inútilmente y trato de ignorar ciertos chirridos y dormir.

En la heladera te dejé una nota falsificando tu letra, «comprar una lapicera, comprar shampoo, cita en la peluquería a las». Tendría que haber dejado lo de la lapicera para lo último, te habrías dado cuenta igual.
Johnny R. Hopeful.

Johnny v1.23 (Trial + Crack)

Hay días en que Johnny mira las estrellas y sólo ve puntos blancos en todo ese negro. Él sabe que ni los puntos son blancos ni el negro es negro, pero poco parece importarle. A veces busca el motivo por el cual la gente sitúa a sus muertos allá arriba. Si a Dios se lo pone allá arriba entonces... (sigue así un rato, hasta que se aburre). Un día, ese aburrimiento, lo mostró buscando en google las estrellas que forman su signo zodiacal, pero solo las encontró en google. Cuando leyó que estaban a la izquierda del cinturón de Orión trató de recordar, cerró el explorador y esa fue la última vez que vio esas estrellas.

Johnny califica las veredas según la posibilidad que brinden de poder atravesarlas planeando. La ebriedad lo ha llevado alguna vez a decir que la vida (física) es una recta definida por dos puntos. La recta nacería en el nacimiento y moriría en la muerte. Agregando "valga la redundancia" casi antes de meter su boca en algún vaso, no pude oirlo decir eso. Parecía que quería probar por inducción una gran teoría o que sólo decía estupideces. Yo creo que sólo decía estupideces, sobre todo cuando se refirió a la felicidad como la pendiente de la recta tangente en algún punto dado, siendo este punto algún momento en la vida. Al otro día, la resaca lo tendría que haber aturdido buena parte del día. Seguro que lo derivó a alguna cama de hospital en el medio de su cuarto.

Normalmente no le pierdo las huellas a sus explicaciones, por desgracia. Finalmente lo veo renegar de la inercia que lo llevó a explicar más de lo que quería explicar (usualmente, nada). Continúa bufando más de lo que debería, inercia de nuevo. Es increíble que un término que aprendí en clases de física tenga un abanico tan grande de aplicaciones que hasta se lo puede ver en romances, secuelas de películas yanquis y canciones de Ska-P.